Viaje a Marruecos entre ciudades imperiales y desierto
Marruecos es un destino lleno de contrastes. Un viaje donde descubrir antiguas medinas, palacios, zocos, montañas, kasbahs, oasis y los grandes paisajes del Sáhara.
Cómo organizar un viaje a Marruecos
Lo más habitual es realizar un circuito de 7 u 8 días. Puedes elegir entre un recorrido por las ciudades imperiales, un viaje centrado en el desierto o un programa que combine cultura, kasbahs y Sáhara.
Ciudades imperiales
Marrakech, Fez, Rabat y Meknes conservan importantes palacios, murallas, medinas y monumentos históricos. Son la mejor elección para quienes buscan conocer el lado más cultural y tradicional del país.
Marrakech y Fez
Marrakech sorprende por la plaza Jemaa el-Fna, sus zocos, la Koutoubia y el Palacio de la Bahía. Fez destaca por su laberíntica medina, sus madrasas, talleres artesanales y tradicionales curtidurías.
Desierto de Merzouga
Merzouga se encuentra junto a las dunas de Erg Chebbi. Dormir en una jaima, contemplar el atardecer, realizar un paseo en camello y ver amanecer sobre la arena son algunas de las experiencias más especiales del viaje.